Yayoi Kusama: cuando un punto se convierte en infinito

Yayoi Kusama ha muerto a los 97 años, pero su universo de puntos, flores, redes e infinitos permanece como uno de los más reconocibles del arte japonés contemporáneo.

Con ella inauguramos en MICHI una nueva serie dedicada a artistas japoneses que han transformado nuestra manera de mirar el arte, el color y la creatividad.

Y no podíamos empezar de otra manera.

Yayoi Kusama y el poder de una idea

Yayoi Kusama convirtió elementos aparentemente sencillos —un punto, una red, una flor, una calabaza— en un lenguaje artístico propio.

La repetición es una de las grandes protagonistas de su obra. Un pequeño gesto que, multiplicado una y otra vez, acaba transformando por completo una superficie o incluso un espacio entero.

Sus famosas Infinity Nets están construidas a partir de pequeñas pinceladas repetidas hasta crear redes que parecen continuar más allá de los límites del cuadro.

Y después están sus puntos.

Miles de ellos.

Hasta que el punto deja de ser un punto y se convierte en paisaje, espacio, movimiento e incluso infinito.

Tres obras de Yayoi Kusama que nos inspiran en MICHI

Narcissus Garden

Presentada originalmente en 1966, Narcissus Garden está formada por cientos de esferas plateadas que reflejan el entorno y a quienes se encuentran frente a ellas.

Nos interesa especialmente porque habla de reflejo, percepción y relación con el espacio.

La obra no existe únicamente en sus propias formas: también depende de aquello que la rodea.

Infinity Nets

Las redes infinitas son uno de los elementos más característicos de Kusama.

Pequeñas pinceladas repetidas pacientemente construyen superficies aparentemente interminables.

Nos recuerda que la repetición también puede ser una forma de explorar.

A veces una idea no necesita cambiar. Necesita tiempo.

Flowers

Las flores aparecen una y otra vez en el universo de Kusama.

Las transforma, las repite, las amplía y las llena de color hasta convertirlas en algo que se encuentra entre lo reconocible y lo imaginario.

Aquí encontramos una conexión especialmente cercana a MICHI: la naturaleza como punto de partida para crear.

Crear desde lo sencillo

Quizá lo que más nos inspira de Yayoi Kusama no sean únicamente sus colores o sus obras más espectaculares.

Es su capacidad para mirar algo tan sencillo como un punto y preguntarse:

¿Y si lo repito? ¿Y si lo hago más grande? ¿Y si lo lleno todo? ¿Y si dejo que se transforme?

Esa curiosidad es también una parte esencial del proceso creativo.

Porque crear no siempre significa inventar algo que nunca ha existido.

A veces significa mirar de otra manera algo que siempre estuvo ahí.

El infinito como camino

El universo de Kusama nos habla de repetición, naturaleza, percepción, color e infinito.

Conceptos que conectan con una forma de entender la creatividad que compartimos en MICHI: experimentar, observar y disfrutar del proceso sin buscar siempre un resultado perfecto.

Un punto puede ser solo un punto. Hasta que alguien decide mirarlo de otra manera. Y entonces puede convertirse en un universo.

MICHI · Artistas japoneses

Con Yayoi Kusama comenzamos esta serie sobre artistas japoneses que nos inspiran.

En cada artículo descubriremos su obra, su manera de crear y, sobre todo, aquello que podemos aprender de su mirada.

Porque para nosotros el arte también es eso: una forma diferente de mirar el camino.

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